Los largos días de verano piden platos ligeros y llenos de sabor. Esta receta de linguine se elabora con calabacín fresco, guisantes dulces, un toque de guindilla y trocitos de cremoso queso feta DODONI. La combinación perfecta para esas noches bañadas por el sol en las que apetece algo delicioso pero sin pasarse de contundente.

Ingredientes
- 500 g paquete de linguini
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharada de mantequilla
- 3 calabacines verdes, cortados en espiral o en juliana fina
- 1 taza de guisantes congelados
- 1 diente de ajo, picado fino
- 1 cucharadita de copos de chile seco
- 1/2 taza de menta fresca picada
- 150 g feta DODONI desmenuzado
- Sal y pimienta
- Gajos de limón, al gusto
Elaboración
- Cocer la pasta en una olla grande con agua hirviendo y sal. Escurrir la pasta y reservar 1/2 taza del agua.
- En la misma olla, calentar el aceite de oliva y la mantequilla a fuego medio. Saltear el calabacín, el ajo, los guisantes y los copos de chile seco durante 5 minutos.
- Añadir la pasta, 1/2 taza de agua de la pasta y la menta.
- Añadir la mitad del queso feta a la pasta y mezclar bien.
- Pasar a una fuente o a un plato y decorar con el resto del queso feta.
- Servir con rodajas de limón y copos de chile seco extra.



